Tu esposa te quiere, lo sé. Pero lo que te doy yo no se compara. Soy esa fantasía oculta que te hace soñar despierto. No tienes que elegir, puedes tener lo mejor de ambos mundos. Solo me perteneces a mí en esos momentos robados.
A veces, lo que más deseas es lo que no puedes tener. Pero, tranquilo, yo soy esa aventura que te trae de vuelta a la realidad, la que te da esa chispa y emoción que tu vida diaria se ha perdido. La esposa no tiene que enterarse, ¿verdad?